miércoles, 12 de diciembre de 2007

NAVIDAD 2.007, NAVIDAD TODO EL AÑO. Juan Cejudo




Un año más la Navidad.

Entre las luces abundantes de nuestras calles y la desmesura de unas compras desenfrenadas que nos empujan a un consumo desmesurado, la medianoche del 24 de Diciembre, ya cercana, nos invita a la contemplación del MISTERIO.


“Os anuncio una gran alegría: os ha nacido un SALVADOR”.

Está ahí: pobre, desnudo, nacido en un establo “ porque no había un sitio en la posada”. Se les anuncia a los pobres. Es el Misterio de un Dios hecho hombre que, desde su pobreza, es Salvación para todos los hombres…

Su vida será de una coherencia y de una honestidad total. Su mensaje muy claro: el amor a todos, incluso a los enemigos.
Pagará con su vida su valentía en denunciar con total libertad, los abusos de los poderes civiles y religiosos. Hablará de la igualdad de todos los seres humanos y sus preferidos serán los pobres, los excluidos, los marginados, los enfermos…






¿Cómo no pensar en Navidad en todos los excluídos, los marginados, los pobres, de nuestro Mundo actual?

Los centenares de inmigrantes que dejan su vida en las costas africanas o en el Estrecho..?

Los sin techo, los abandonados, los ancianos, los enfermos…?

Los millones de seres humanos que mueren en países del Tercer Mundo de hambre, enfermedades y guerras absurdas, fruto de un sistema económico injusto que aumenta cada vez más las desigualdades entre países pobres y ricos…?

El verdadero mensaje navideño nos debería llevar, contemplando el MISTERIO, a optar por los valores que vivió Jesús de Nazareth, al que en estas fechas conmemoramos: nuestro apoyo decidido, nuestra respuesta firme y constante, a las justas causas y a las interpelaciones de todo ese MUNDO SUFRIENTE que , con frecuencia, también tenemos muy cerca de nosotros: familiares, amigos, vecinos…

NAVIDAD DEBIERA SER SIEMPRE TODO EL AÑO.

Con estos sentimientos, os deseo a todos:

FELIZ NAVIDAD 2.007
FELIZ AÑO 2.008


Juan Cejudo Caldelas

lunes, 26 de noviembre de 2007

COMUNICADO FINAL DEL XV ENCUENTRO ANDALUZ DE COMUNIDADES CRISTIANAS POPULARES

Manoli y yo hemos asistido los días 23 al 25 de Noviembre al XV Encuentro andaluz de CCP en Torrox-Costa. Hemos disfrutado con el reencuentro de tantos compañeros y compañeras de todas las provincias de Andalucía. Como no es posible transmitir tantas vivencias en este espacio, os transmito el Comunicado final del Encuentro.

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Más de ciento cincuenta personas pertenecientes a distintas comunidades de Andalucía, y de otras zonas del resto del estado español, nos hemos reunido en Torrox (Málaga) del 23 al 25 de noviembre, para celebrar el XV Encuentro de Comunidades Cristianas Populares de Andalucía.







El tema central del encuentro ha girado entorno a la charla de Enrique de Castro, cura en el Centro Pastoral de Entrevías de Madrid. Enrique nos ha descrito el rostro descarnado de la marginación, con sus consecuencias más inhumanas y deshumanizadoras. Con ese telón de fondo, hemos desarrollado talleres para analizar los valores de una nueva sociedad, una economía alternativa y una Tierra habitable para todos de forma sostenible.




Las C.C.P.s de Andalucía manifestamos nuestra firme voluntad de seguir trabajando para eliminar todas las formas de marginación y de exclusión social, y para que los Derechos Humanos se hagan efectivos y reales para todas las personas sin ningún tipo de discriminación.
Llamamos la atención sobre el hecho inquietante de que amplios sectores de nuestra creciente “sociedad del bienestar”, van derivando hacia una sociedad comodona e insolidaria que cierra los ojos al sufrimiento de los excluidos.





Nos dejamos interpelar por la vida de Jesús de Nazaret. En el contexto de su sociedad judía religiosa y cultural, Jesús no tuvo ninguna duda en asumir el papel de “ilegal”, para defender a aquellas personas que la misma sociedad excluía.




Manifestamos nuestro optimismo, porque la sensibilidad hacia los Derechos Humanos va ganado terreno en la conciencia de la sociedad, no solo en nuestros ambientes más cercanos, sino como proyección y esperanza para toda la humanidad.




Asumimos el reto de luchar incluso contra corriente, para seguir denunciando los atropellos contra los Derechos Humanos allá donde se produzcan, de correr los riesgos de la marginación, y hasta rozar la ilegalidad, poniendo siempre al ser humano por encima de las leyes y de las normas sociales.




Comunidades Cristianas Populares de Andalucía.Torrox, 25 noviembre de 2007.

lunes, 12 de noviembre de 2007

MANIFIESTO DE LA 1ª ASAMBLEA DE REDES CRISTIANAS: A LA IGLESIA Y A LA SOCIEDAD. Redes Cristianas




Con el fin de analizar los problemas más graves que afectan al ser humano y de consensuar algunos gestos comunes en defensa de su dignidad, nos hemos reunido en la Facultad de Ciencias Matemáticas de la Universidad Complutense de Madrid los más de 160 movimientos, grupos y comunidades de Redes Cristianas durante el 10 y 11 de noviembre de 2007.


Con este encuentro culminamos el largo proceso que, durante casi un año, nos ha implicado a muchas personas de diferentes Comunidades Autonómicas en la preparación de quince seminarios, foros y otras tareas de organización y logística. En estos dos últimos días, además del debate de los temas, de compartir experiencias y de orar juntos/as, hemos elaborado un programa de acción conjunta hasta la próxima asamblea y hemos celebrado una concentración ciudadana, en colaboración con algunas asociaciones de inmigrantes, en el barrio de Lavapiés.
En este contexto hemos cobrado mayor conciencia del antagonismo que se está dando entre dos tendencias que afectan sustancialmente a la dignidad del ser humano.


Una negativa, que lo degrada a mero súbdito o cliente del mercado y otra que lucha por restaurarlo en su autonomía y dignidad. Como cristianos y católicos, descubrimos que estas dos actitudes se están dando también en nuestra misma iglesia católica, donde, junto a la gran mayoría que intenta seguir a Jesús desde el servicio humilde y samaritano, existe otra pequeña minoría empeñada en la nada edificante carrera por el poder y el control.


No es este el lugar para hacer un recorrido por todos los lugares donde la dignidad del ser humano está siendo humillada. Los talleres que hemos realizado en la asamblea, leyendo la historia desde abajo, desde los perdedores, testimonian con suficiente claridad los destrozos que la lógica del capital y del mercado está causando en el planeta y en la mayoría de la humanidad. Algunos de sus efectos más visibles aparecen en fenómenos como el empobrecimiento y la inmigración, la crisis de las familias y de la misma sexualidad de las personas. Mirando desde el pluralismo religioso y desde el centro de la Iglesia católica, abundan también las ocasiones en que los Derechos Humanos más elementales son conculcados y más especialmente los que afectan a la dignidad de la mujer.


Pero seríamos injustos si no tomáramos nota aquí de la creciente vitalidad que está aflorando en estos comienzos de siglo tanto en la sociedad como en las iglesias. Como demuestran los Foros Sociales Mundiales y los Foros Mundiales de Teología y Liberación, la lucha por la globalización de la dignidad humana ya está en marcha. Por humildes que se crean, los movimientos antiglobalización neoliberal y antisistémicos y los encuentros de las religiones desde la base están anunciando el nacimiento de un nuevo paradigma alternativo. Particularmente nos alegra constatar que una nueva espiritualidad está emergiendo en nuestros días.


Sin otra pretensión que la de ser humildes portavoces de una voz del Espíritu, como en sus días lo fuera el autor del Apocalipsis ante las nacientes iglesias de Éfeso hasta Laodicea, entendemos que esto es lo que el Espíritu podría decirnos hoy día a la iglesia y a la sociedad:


1. A la Iglesia de Dios que está en los obispos de las diócesis españolas: Admiro el celo que despliegas en mantener las tradiciones milenarias del pasado, entre las cuales está la memoria de Jesús. Pero tengo en contra de ti que has dejado de seguirle en su vida de servicio y has emprendido una carrera por conquistar el poder a cualquier precio.


Te has enseñoreado del pensamiento en tus filas, reprimiendo duramente toda crítica y disidencia con lo que llamas “doctrina de la Iglesia”. Te has olvidado del estatuto de igualdad que mi siervo Pablo formuló valientemente diciendo que “ya no hay judío ni griego, siervo ni libre, hombre ni mujer, ya que todos y todas sois uno en Cristo Jesús” (Gal 3,28) y tú estás ignorando al pueblo cristiano y discriminando a la mujer. Contra tu propia función, estás rompiendo la comunión en mi Iglesia.


Defiendes en el seno de la sociedad estatutos de privilegio en nombre de unos Acuerdos, casi clandestinos, que tú misma sabes que fueron arrancados en momentos de gran debilidad de la sociedad civil, al margen de la misma Constitución Española. Viendo a tus jerarcas disfrazados de rojo y en manifestaciones antipopulares yo mismo enrojezco de vergüenza ajena. En esto no puedo alabarte.


Pondera dónde has caído y vuelve a la cordura y a aquella actitud de servicio gratuito y misericordioso que guardas en la entraña de tu más rica tradición. Reconoce sin exclusiones los estatutos de igualdad, libertad y solidaridad que deben reinar en mi Iglesia y respeta ese pluralismo que enriquece, pues a todas y todos os he creado yo a mi imagen y semejanza. Esta es la cita; en este lugar te espero.


2. A la Iglesia de Dios que está en la legalidad y en las formas: Conozco muy bien tus andanzas y sé que eres formalista y cumplidora. Siempre estás con la legalidad constituida sea ésta en la sociedad donde vives o en la iglesia de la que presumes. Lo tuyo es la seguridad, el orden, la disciplina. Cumples el rito y guardas las leyes. Pero conozco muy bien tus limitaciones: no piensas más allá de ti misma, no eres universal, aunque lo digas en el credo.


Tu legalidad raya frecuentemente con la injusticia. Por ejemplo, cuando en la enseñanza defiendes esa tercera vía, la concertada, que se financia con fondos públicos y no sirve justamente para todos; o cuando discriminas las distintas formas de familia fuera de la tradicional; o cuando defiendes en público una filosofía y una ética del comienzo y final de la vida, de las prácticas de la sexualidad y de control de natalidad que en privado ya ni tú misma practicas; o cuando haces malabarismos para casar lo que mi Hijo Jesús, que sabía algo de esto -pues también en esto fue tentado-, dijo que era imposible casar: a Dios con al dinero.


Conviértete a la justicia, aunque tengas que rebasar tu propia legalidad. El calor y la cercanía de la gente te van a ayudar generosamente a recuperar tu atraso y desajuste con el tiempo en que vives. Mi salvación, como siempre, te seguirá llegando desde abajo, desde los empobrecidos y desde la tierra víctima del egoísmo explotador. Aquí abajo, en la base, en las raíces de todas las vidas, te estoy esperando.


3. A la iglesia de Dios que está en la base: Eres pequeña y a veces casi insignificante, como el “resto” del antiguo Israel. Pero en ti marcha la fidelidad a la utopía, a mi proyecto del Reino que Jesús anunció brillantemente con su vida. Pronuncias grandes y hermosas palabras, como igualdad, fraternidad, justicia, misericordia, libertad. Tienes muchos testigos que han regado con sangre el planeta y han empeñado su vida en hacer una sociedad y una tierra más ajustada a la dignidad humana.


Pero tampoco tú estás libre de pecado. Debes reconocer con humildad tu fracaso histórico: no has sido capaz de poner en el mundo otro talante ni otra lógica, ni tampoco en la propia Iglesia, aunque sigas diciendo que todo esto es posible. Te has dejado contaminar por la lógica del sistema dominante. Tu pecado está en la acomodación por miedo a la inseguridad y al futuro.


Mi Hijo Jesús “no tenía donde reclinar la cabeza” y tú te estás rodeando de todo. Si de la derecha no me sorprenden los malabarismos que hace para casar a Dios con el poder y el dinero, de ti me pregunto si estarías dispuesta a hacer por la humanidad lo que la burguesía siempre ha hecho en beneficio propio para mantener sus injustos privilegios. Te sobra miedo y te falta confianza en que yo estoy contigo, tratando de hacer posible ese otro mundo y esa otra iglesia que tú sueñas.
Reconoce que voy contigo, a tu lado, respetando tu iniciativa y animándote a dar, contra viento y marea, razón de tu esperanza.


4. A la sociedad civil que está en el fácil acomodo al capitalismo neoliberal: Conozco muy bien tu compromiso con la eficacia, el desarrollo y la competitividad; también conozco las normas que te das para la protección de la economía y el mercado. En esto te estás mostrando legítima heredera de aquel refrán que me atribuyen a mí en el Génesis (y que yo dudo de haberlo dicho así): “someted la tierra y dominadla” (Gn 1,28). Esta es la locura a la que te están empujando tus malos economistas y los políticos mediocres que te adulan.


A tus poderes fácticos, que manipulan como siempre en la tramoya, no les importa demasiado la otra sociedad que excluyen del mundo y que es actualmente mayoritaria. Pero tengo contra ti que no sabes distribuir lo que produces, ni sabes producir lo que necesitas. Estás siempre conspirando y crispando el ambiente, resquebrajando la tierra y globalizando la miseria, mientras acumulas lo que es de todos y tú no necesitas. Pero te olvidas de que, como a Epulón, en el atardecer de la vida, te voy a pedir el alma.


Enmiéndate y reconoce a qué extremos te está llevando esa ensoñación individualista en la que vives. Aprovecha los muchos talentos que tienes para cuidar más y mejor de las personas y del planeta que es el hogar de la vida. En el esfuerzo por superar tu propio egocentrismo y la acumulación que no necesitas, en el reparto equitativo y justo me tendrás siempre a tu lado.

5. A la sociedad que está en la búsqueda de alternativas: Siempre me has resultado divertida y simpática, siempre he tenido una gran debilidad por ti. Y no porque hayas sido muy creyente, que ¡vive Dios!, es decir, ¡vivo Yo!, que no lo eres, sino porque has mantenido la esperanza en el futuro y has tratado de responder a aquella pregunta que yo, tu Dios, te hice, hace ya tanto tiempo en el Génesis: “¿Dónde está tu hermano?” (Gn 4,9).


Pero me entristece ver cómo en estos momentos estás siendo timorata y acomodaticia. Te estás quedando a medio camino. Claro que aplaudo tu apuesta por la paz y el rechazo de la guerra, las medidas a favor de los inmigrantes, de los matrimonios homosexuales, de género, de la dependencia, de la memoria histórica y demás. Pero tienes miedo a llegar al final y te estás contagiando de algunos aspectos del nacionalismo menos imitable. En esto no puedo aplaudirte.


No te dejes embaucar por esos cantos de sirena que sólo pretenden lavar el rostro con pequeñas reformas mientras ocultan la voluntad de llegar a las grandes transformaciones que está necesitando este mundo mío y vuestro para que sea de todos/as. Lo que tú sueñas y persigues, como le pasó a mi Hijo Jesús en su tiempo, te sitúa siempre en un no-tiempo y no-lugar, en el terreno de la utopía. En esa búsqueda de alternativas para acercar toda vida y todas las vidas a mi proyecto del Reino me tendrás siempre a tu lado. Aunque tú no lo quieras ni necesites reconocerlo.


6. A los creyentes que andáis buscando el encuentro entre las religiones: Sois buena gente y os veo decididos a tender puentes entre las confesiones religiosas por todos los medios. Sois muchos y muy diferentes. Yo he querido acercarme a vosotros sin violentar vuestra alma, sin quebrar vuestras culturas. Y vosotros y vosotras habéis querido responder a mis ansias de encuentro con los medios que habéis tenido a vuestro alcance. Por eso habéis creado tantas confesiones religiosas tan diferentes, cada una con su propia originalidad y riqueza.


Me sois muy queridos y yo mismo estoy impulsando vuestras ansias de encuentro. Pero veo con sentimiento y ternura que el diálogo no avanza porque cada uno prefiere dialogar desde su propia casa, desde la inmovilidad de su propio credo. Cada cual espera que los demás renuncien a sus posiciones, muevan ficha, sin modificar nunca por su parte el tablero. ¡Qué disparate! No es ahí donde yo quiero que os encontréis.


Que cada uno rece y confiese el credo que crea más verdadero, pero que nunca ignore que la cita que yo os hago no está tanto dentro de las iglesias, cuanto en el mundo, en la calle, en la increencia, en la humanidad. Y tengo para mí que los temas de identidad os están impidiendo encontraros en la sociedad y en la vida; la religión, los credos os separan de los márgenes, de los pobres. Y, mientras tanto, los hijos de las tinieblas, los guerreros sin conciencia, se aprovechan de vosotros y de vosotras para hacer su guerra interesada.


“Quien tenga oídos para oír que oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias y a la sociedad entera”.


Un abrazo

lunes, 29 de octubre de 2007

LAS BEATIFICACIONES DE LA DISCORDIA. Juan Cejudo

No cabe duda que la beatificación ayer en Roma de los 498 “mártires de la Cruzada de Franco” como alguien los ha llamado, ha sido un error histórico por parte de nuestros obispos y del actual Papa Benedicto XVI.
Pablo VI sistemáticamente se había negado siempre a esas canonizaciones. Es un tremendo error canonizar como beatos a quienes perdieron su vida en uno de los bandos en conflicto mientras se han olvidado de quienes cayeron también martirizados por defender su fe defendiendo al mismo tiempo la legítima autoridad de la República.


Ahí están si no, con nombres, apellidos y con todos los datos, los 16 curas fusilados en el País Vasco, alguno en Mallorca y en otros muchos en diferentes puntos de España.

La Iglesia española, que durante la guerra, jugó un papel predominante a favor del franquismo ( en contra incluso de la posición mediadora que adoptó el propio Papa en el Vaticano), que además no ha pedido humildemente perdón durante todos estos años por aquellos errores del pasado, ha vuelto a tomar de nuevo la opción de defender a los caídos en el sector “nacional”, olvidando a los que cayeron en el otro bando.


Para mí, tanto merecer ser beatificados unos como otros. No deberían haber hecho ninguna distinción. Dicen ellos que es que “a los otros” ( como si los mártires sólo fueran los del sector franquista) nadie se ha preocupado de promoverlos. ¿Quieren decir que los 498 que cayeron del bando “nacional” son los de la Iglesia y que los demás ( del sector republicano, víctimas del franquismo ) no son hijos de la Iglesia? Me parece una aberración haber dado esa pésima imagen que se ha dado.


Pero, por desgracia, estamos ya acostumbrados a que siempre pase igual. Como dice José María Castillo en su artículo: “498 mártires”, las numerosísimas víctimas de las dictaduras latinoamericanas de los años 70 y 80 del pasado siglo en Latinoamérica tendrán muy duro ver las canonizaciones. Mártires como el Obispo Romero en El Salvador o Monseñor Angelelli en Argentina o Ignacio Ellacuría o los muchos creyentes “revolucionarios” que fueron aniquilados por Pinochet o Videla tendrán muy complicado poder ser beatificados.


La diferencia : que unos eran de derechas, los otros de izquierda. Unos , gente de orden, los otros, comprometidos social o políticamente por el pueblo: revolucionarios.


Pero además, “curiosamente” coincide con la aprobación recientemente, de la Ley de Memoria histórica en el Parlamento… Un tremendo error de oportunidad política. ¿ La diplomacia vaticana, la más experimentada del Mundo, no lo hubiera podido evitar? Ya que, la Iglesia_ ¡otra vez- aparecerá unida a la estrategia de la Derecha política. Porque aunque digan que” las canonizaciones no van contra nadie”y la futura Ley sí “reabrirá heridas”…nadie podrá creerlos, más con la actitud tan descarada a favor de la Derecha que están jugando en esta legislatura, manifestaciones de obispos incluidas.


De hecho han sido muchísimas las críticas que estas canonizaciones han provocado, desde amplísimos frentes del pensamiento cristiano como el último comunicado de “Redes Cristianas” de hace algunos días. (Un colectivo que agrupa a más de 150 colectivos de cristianos de todo el país)
Hubiera sido muchísimo mejor que ayer en Roma hubieran sido beatificados todos sin distinción: de derechas o de izquierdas.


La imagen que la Iglesia ha dado ha sido la de siempre : la de estar a favor de la víctimas de un determinado sector. Como si los hijos de Dios sólo tuvieran un color político determinado.
Vuelvo a insistir. Se echa muchísimo de menos en nuestro país una figura como la de Tarancón que supo mediar durante la transición sin tomar partido y sabiendo mantenerse al margen de la confrontación política.


Nuestros obispos (ahora también animados desde el Vaticano), parece que han decidido apostar por la confrontación, la polémica y la discordia entre creyentes y entre ciudadanos.

miércoles, 24 de octubre de 2007

498 MÁRTIRES. José María Castillo, teólogo

Fuentes: El Ideal, Moceop, Redes Cristianas, Somos Iglesia Andalucía


EL próximo día 28, con toda solemnidad en la plaza de San Pedro de Roma, serán beatificadas por el papa 498 personas que murieron asesinadas en la Guerra Civil española de 1936 a 1939. Nunca, en la larga historia de la Iglesia, habían recibido los honores de la beatificación tantos cristianos a la vez. Se trata, pues, de un hecho enteramente singular que debería ser motivo de gozo para toda la Iglesia, especialmente la española.





Lo que ocurre es que este hecho tan gozoso para la Iglesia no puede ser motivo de alegría para todos sus miembros. Porque los que van a ser elevados a tanta dignidad pertenecían todos a uno de los bandos contendientes. Y ahora nos encontramos con la desagradable coincidencia de que entre quienes fueron asesinados en el otro bando había también personas con creencias religiosas, pero resulta que justamente en estos mismos días, cuando unos españoles preparan gozosamente su viaje a Roma para honrar a sus antepasados como heroicos mártires, hay otros españoles que profesan las mismas creencias religiosas, pero que se sienten, no sólo olvidados y excluidos de la fiesta, sino además sin poder saber ni dónde fueron enterrados sus difuntos.






Y hasta es posible que haya quienes se vean señalados con el dedo como gentes que no son capaces de olvidar agravios que todos tendríamos que borrar de la memoria.



La Iglesia es cuidadosa para que sólo suban a los altares quienes dieron su vida por motivos religiosos, nunca si hay sospecha de que fueron asesinados por motivos políticos. En los años 70 y 80 del siglo pasado, cuando en América Latina alcanzaron mayor crueldad las dictaduras militares, fueron torturados y masacrados muchos miles de cristianos: obispos, sacerdotes, religiosas y religiosos, catequistas y laicos.





Las víctimas de aquellos horrores lo tienen muy crudo para alcanzar la gloria que el día 28 van a conseguir los que en España murieron en la ‘zona roja’. Los casos más llamativos son los de Monseñor Angelelli, en Argentina, y sobre todo el de Monseñor Romero, en El Salvador, que fue ejecutado sobre el altar cuando estaba celebrando la eucaristía. Ninguno de estos obispos ha sido aún beatificado. Muchos de los que murieron violentamente en América Latina eran seguramente tan cristianos como los que sufrieron tortura en las checas y muerte infame en las cárceles de la República.





La diferencia está en que quienes fueron ejecutados en el bando republicano eran creyentes y además de derechas, ‘gente de orden’. Mientras que muchos de los cristianos asesinados por Videla o Pinochet eran creyentes, pero creyentes de izquierdas, ‘gente revolucionaria’. Y ya lo sabemos, desde el punto de vista dominante en el Vaticano, el ‘orden’ sube a los altares, mientras que la ‘revolución’ baja a los infiernos. Militares de ‘orden’ y de derechas fueron Franco y Pinochet. Sus víctimas difícilmente van a subir a los altares. Ya se podrán dar por satisfechos sus familiares si un día encuentran las tumbas de quienes fueron ejecutados como ‘revolucionarios’.



Yo sé que remover el recuerdo de la Guerra Civil es un asunto escabroso. Porque, en vez de curar viejas heridas, puede echar más vinagre en cicatrices que no se acaban de cerrar. Sin embargo, y aun a riesgo de irritar a quienes ven las cosas de otra manera, creo que es necesario hablar de este asunto. Porque ahora nos estamos dando cuenta de que, en la ejemplar transición tantas veces elogiada, hubo una herida que curó en falso.





Quizá no pudo ser de otra manera. Hoy somos muchos los que pensamos que ha llegado la hora de sanear nuestra convivencia. Ahora bien, si alguien tiene un papel determinante en esa tarea, es la Iglesia, sobre todo los obispos. El próximo día 28 van a estar casi todos los obispos españoles en la plaza de San Pedro. Y luego vendrán las celebraciones locales de los 498 mártires, en cada ciudad, en cada parroquia, en cada pueblo. Vamos a tener fiestas de mártires por toda España durante semanas.





Por más que el portavoz de los obispos, Martínez Camino, nos diga que todo eso no tiene ninguna intencionalidad política, sería necesario estar ciegos para no darse cuenta de que así se le les facilitan las cosas, con vistas a la campaña electoral, a quienes hoy se sienten herederos del ejemplo de aquellos españoles que hoy son considerados como mártires de una cruzada, justamente cuando de los otros que cayeron no se quiere ni recordar su memoria.



Cuando estalló la Guerra Civil, había en Linares un cura que era el párroco de los mineros. En Linares mandaban los republicanos. Y entre los mineros abundaba la gente de izquierdas. Y sin embargo, nadie se metió con aquel cura. No fue mártir. No pudo serlo. Porque antes de empezar la guerra, y durante la guerra, se dedicó por entero a aliviar el dolor de sus feligreses, que trabajaban duro y ganaban jornales de miseria, sin la debida seguridad y, sobre todo, sin dignidad.





El cura del que hablo era don Rafael Álvarez Lara. Acabada la guerra fue nombrado obispo de Guadix y luego de Mallorca.





Él me ordenó a mí de sacerdote y siempre tuve con él una excelente amistad. Fue un hombre bueno de verdad. No pretendo insinuar que los que ahora van a ser venerados como mártires no fueron tan buenas personas como lo pudo ser don Rafael. Lo que digo es que si los curas y monjas, que había en España en los años 30, hubieran sido vistos por los pobres, los obreros y los trabajadores como los mineros de Linares veían a don Rafael, seguramente ahora no tendríamos tantos mártires en los altares, pero a lo mejor habría más cristianos en las calles y más unidad, respeto y armonía en nuestra sociedad.

domingo, 14 de octubre de 2007

COMUNICADO DE REDES CRISTIANAS: "SOLIDARIDAD CON TODAS LAS VÍCTIMAS DE LA GUERRA CIVIL Y ACERCA DE LA PRÓXIMA BEATIFICACIÓN


Fuentes: Redes Cristianas, Moceop, Somos Iglesia de Andalucía


En referencia a las víctimas de la Guerra Civil española (1936-1939) y a las que siguieron durante los años de la dictadura franquista (1939-1975), a propósito de las cuales determinados sectores de nuestra sociedad se ocupan recientemente de purificar la llamada “Memoria histórica”, y a propósito asimismo de la prevista beatificación de 498 personas asesinadas en el sector republicano, el colectivo Redes Cristianas MANIFIESTA:


Que la guerra debe rechazarse como un grave error. Que, por lo tanto, debe rechazarse también como error nuestra Guerra Civil. Para superar los conflictos y construir la paz son imprescindibles siempre medios pacíficos: el análisis sociológico de la realidad, la revisión colectiva de nuestros proyectos sociales, la colaboración. Y, aun así, la paz nunca es neutral. Para construir un futro en paz será siempre necesario que las partes reconozcan los errores que les condujeron a la guerra y pedir perdón por ellos.


Hoy ya no se trata de buscar culpables, pero tampoco se trata de un ambiguo relativismo histórico. Se trata de que todas las partes reconozcan su parte de culpa, y, en primer lugar, nosotros, los cristianos, reconocer y pedir perdón por la posición beligerante que la mayor parte de la Jerarquía eclesiástica tuvo.


Que la purificación de la memoria histórica no ha de consistir en juzgar el pasado común repartiendo culpabilidades. Todos somos corresponsables de los hechos colectivos: ganamos con los que ganan y perdemos con los que pierden. Debemos reconocer que en nuestra Guerra Civil perdimos todos.


Desde la más profunda admiración por las vidas y sobre todo por las circunstancias de sus muertes, creemos que, dado que la Iglesia no ha pedido perdón por lo ocurrido, esta beatificación es inoportuna. Manifiesta la incapacidad de la jerarquía por superar las posiciones de hace 70 años. Y, por otra parte, se presta a una obvia instrumentalización política.
Que consolidamos nuestra memoria como patrimonio enriquecedor en la medida que, mirando el pasado, construimos el presente, hacemos historia.


Por eso, después de 70 años valoramos muy positivamente algunos de los esfuerzos del gobierno legítimo de la República, como por ejemplo, la extensión de la enseñanza para todos, el reconocimiento de los derechos de la mujer, la separación Iglesia/Estado, etc. Será profundizando en estas propuestas como, implícitamente, honraremos a los que trabajaron en estas direcciones.


Que, obviamente, todo el mundo tiene derecho a honrar el nombre de sus antepasados, fuera cual fuere su ideología, sobre todo si sus vidas y muertes fueron heroicas, sin que esto suponga deshonra para los demás.


Por eso, es necesario honrar también y sin ninguna ambigüedad la entrega generosa de tantos que murieron por la causa de la justicia, del reconocimiento de los derechos de todos, de la paz. Olvidar a los miles de maestros, sacerdotes, obreros, dirigentes, políticos, etc., que murieron víctimas de la represión franquista no sólo es una injusticia, sino que hace imposible la reconciliación y la paz.


Que, definitivamente, el objetivo común por el cual merece la pena movilizarnos a todos los niveles es el de la cultura de la paz, de la conciliación o reconciliación, si fuera necesario, pidiéndonos perdón mutuamente.


Redes Cristianas, 14 de octubre del 2007

martes, 9 de octubre de 2007

HISTORIA DEL BUSTO DE FERMÍN SALVOCHEA DE LORETO. Juan Cejudo




A finales del año 1.983 la Junta Directiva de la Asociación de Vecinos, acordó en una de sus Juntas, lanzar una Campaña en el Barrio y en toda la ciudad, para levantar un busto al insigne gaditano Fermín Salvochea y Álvarez del que conocíamos bien su personalidad y a quien, durante los 40 años de la Dictadura, se le había condenado al silencio más absoluto , sin hablar para nada de la importancia de su extraordinaria figura.

Nuestra intención y nuestros deseos fueron levantar, no un busto, sino un monumento. Pero, al pedir presupuesto al escultor gaditano Sr. Jesús Micó, vimos que se nos iba completamente de las manos. Incluso el presupuesto del busto, era un gasto completamente desproporcionado para nuestras posibilidades como Asociación. Ya que había que hacer un molde previo y luego, llevarlo a fundir en bronce a Madrid. Y sólo los gastos de transporte nos resultaban carísimos, además de lo que constaba el trabajo del escultor. No recuerdo el presupuesto exacto.

Como pensábamos que nos iba a costar muchísimo trabajo conseguir el dinero, decidimos entonces, hacer una “suscripción popular” abierto a la participación y al apoyo de todos los vecinos del Barrio y de todos los gaditanos que quisieran colaborar con nuestro proyecto.

Hicimos papeletas a precio económico, que vendíamos por todos sitios: en Loreto, en otros barrios y zonas de la ciudad y hasta fuera de Cádiz. Así estuvimos muchos meses juntando peseta a peseta la cantidad necesaria.

Conseguimos una subvención económica de los ayuntamientos de Cádiz ( que presidía Carlos Díaz) y del de Puerto Real , presidido por José Antonio Barroso.
También la Asociación de Vecinos puso una pequeña cantidad. Pero no queríamos que todo el dinero de las cuotas de los socios se dedicara a esto, pues había otra serie de gastos de la Asociación que eran de obligación cubrir.

Hay que resaltar la ayuda especialísima que recibimos de Antonio Chico Coto ( ya fallecido), que siempre fue un entusiasta defensor de Fermín Salvochea. Él vendió muchísimas papeletas por muchos sitios de Cádiz y nos ayudó después mucho para dar realce a la inauguración del Busto en nuestra Plaza.

Si no recuerdo mal ( ya que no hay nada escrito en los Boletines de la Asociación sobre este importante acontecimiento), fueron 15 meses los que tardamos en poder recoger todo el dinero en inaugurar el busto. El Ayuntamiento nos ayudó a poner la base de mampostería donde iría colocado el busto, aunque todos los gastos de la confección del busto y su fundido en bronce en los talleres de Madrid , los del escultor Sr. Micó y el revestimiento en granito negro Sudáfrica y tallado de letras con pintado de las mismas en polvo de oro, fueron nuestros. El texto que está escrito en el frontal del busto fue aprobado en una Junta Directiva de la Asociación por unanimidad.

Por fin el 23 de Marzo de 1.985 el busto quedó inaugurado. Debemos decir que asistieron los alcaldes de Cádiz y Puerto Real, Ignacio Moreno, Secretario de Carlos Díaz y autor de una biografía sobre Salvochea y Pepe Mena, gran admirador de Salvochea. Tambien estuvo presente un compañero de Chico Coto, llegado junto con más personas desde Algeciras donde vivía, Sebastián Pino, (fallecido hace pocos años) que había sido el Comandante del Batallón Fermín Salvochea, formado durante la Guerra Civil por republicanos y anarquistas del Campo de Gibraltar.

Sebastián Pino leyó un escrito, lleno de emoción, delante del busto de Salvochea del que ha quedado constancia en las fotos que se hicieron aquel día.

Debemos decir que han pasado más de 23 años desde que este busto se inauguró y con el paso del tiempo, se ha perdido el color dorado que tenían las letras. Ha habido muchos meses que las letras casi no podían leerse , por el deterioro. También se perdió un foco pequeño que iluminaba el busto por las noches desde el suelo. Y se perdió un rosetón de flores que lo adornaba, en parte por el salvajismo de los niños, que, ante la indiferencia generalizada de padres y vecinos, juegan habitualmente a la pelota en esa zona ajardinada, contribuyendo a su deterioro.

Debemos pedir a todos los vecinos que, por favor, cuidemos este espacio y lo respetemos.



Y al Ayuntamiento y al responsable de Parques y Jardines, que cuiden al máximo este espacio dedicado a uno de los gaditanos más importantes de nuestra historia,al que habría que haberle hecho justicia hace ya años dedicándole un importante monumento en nuestra ciudad.

Muchas gracias a todos por vuestra asistencia a este acto.

Cádiz, 27 de Septiembre de 2007




(Texto leido por el autor, por invitación del Presidente de la Asociación de Vecinos de Loreto, delante del Busto a Fermín Salvochea existente en Loreto, con motivo del centenario de su muerte el 27 de Septiembre de 2.007)