jueves, 20 de marzo de 2008

Fermín Salvochea, ex-alcalde de Cádiz y anarquista, nombrado Diputado de Honor por la Diputación de Cádiz



Fuente: Amigos de Fermín Salvochea






“La entidad provincial decidió también nombrar Diputado honorario a título póstumo a Fermín Salvochea y Álvarez, que fuera alcalde de Cádiz a principios de siglo XX y reconocido activista en pos de las libertades de los ciudadanos”.Diario de Cádiz:http://www.diariodecadiz.es/article/provincia/81950/cadiz/
reconoce/sus/ciudadanos/mas/ilustres/dia/la/provincia.html.




Lo había solicitado la Asociación “Amigos de Fermín Salvochea” de Cádiz, según el siguiente escrito del 8 de Enero de 2.008SOLICITUD DE HIJO PREDILECTO PARA FERMIN SALVOCHEAEXPOSICION DE MOTIVOS: Resumen del escrito presentado a la Diputacion Provincial de Cadiz. 8.Enero.2008El ciudadano Fermín Salvochea nace en Cádiz el día 1 de marzo de 1842 y muere en la misma ciudad el día 27 de septiembre de 1907, siendo hijo único de familia burguesa de comerciantes. Su figura es de gran trascendencia en la historia de la ciudad y de la Provincia en el último tercio del siglo XIX y fue sin lugar a dudas un hombre avanzado en su propio tiempo, luchador infatigable en defensa de los mas necesitados.




Salvochea: un ácrata-intelectual, el revolucionario nato hasta sus últimas consecuencias, su vida fue una continua lucha por alcanzar su sueño de Justicia Social.Pas la mitad de su vida en cárceles, presidios y exilio por defender sus ideales, en fin, un hombre íntegro, honesto e idealista, entregado en cuerpo y alma a sus ideas.Fue uno de los prohombres gaditanos de la Septembrina, el líder indiscutible de las barriadas de diciembre del 68, el insurrecto federal, el alcalde de los pobres, el radical del cantón, el defensor de las libertades del pueblo.




El caudillo de las masas, pero que a la hora de las rendiciones solicitaba la paz ofreciéndose como único responsable de lo acontecido. El hombre generoso y solidario que daba todo lo que tenía Este personje historico gaditano representa todo un denso capítulo en la historia de Cádiz, que en suma, es la propia historia del siglo XIX en España. Y el siglo XIX, siglo inconformista consigo mismo, aunque también manantial constante de ideas, la mayoría de corta vida, nos ofrece en sus postrimerías a un hombre-símbolo, cuyo legado sigue siendo ejemplo a seguir en nuestros días.




Salvochea es el prototipo de un líder popular, la imagen concisa y casi perfecta de un hombre con ideal propio que lucha para que aquella sociedad burguesa, que pocas veces le acepta, reconozca dignidad y expresión a los que por su condición de simple pueblo, apenas podían hacerse proveedores de ellas.




Pero quizá, en ésta reflexión actualizada, lo que más destaca del ciudadano Salvochea es el lugar preferente que asume, primero como lider de masas y luego, aunque por poco tiempo, como hombre público en defensa de sus ideales, que lo son en beneficio de los que le siguen, la propia masa popular, todo ello a cambio de nada. Es aquí cuando nos encontramos al verdadero Salvochea, a ese rebelde que se enfrenta a los moldes tradicionales del XIX y nos lleva hoy día a una meditación sobre el presente.




Salvochea es el lider popular, un hombre de masas, como se demostró en su propio entierro, al que asistieron, más de cincuenta mil personas. Hoy día, sin embargo, es dificil encontrar un fenómeno Salvochea, un luchador incansable en pro del pueblo y a cambio de nada. Salvochea podría ser el último romántico de Cádiz, el último eslabón de esa cadena de líderes populares que se inició con el liberalismo de la “Pepa”, y que fue avanzando por distintos caminos hasta llegar, como en este caso, al comunismo libertario.




Salvochea no hubiera sido el mismo sin Cádiz, a pesar de que la sociedad en la que vivia estaba dominada por la burguesía y carecía de focos revolucionarios típicamente anarquista, como en otros rincones de España. La lucha de Salvochea fue contra una burguesía involucionista. Este ilustre gaditano, insigne patricio para unos y honrado defensor del pueblo para otros, que desde la libertad tuvo que despreciar el pseudoliberalismo burgués para abrazar el pensamiento libertario sobre el que trazó su vida y construyó su propia religión.







Hay que tener en cuenta que durante la época de la dictadura franquista, la figura de Fermfn Salvochea fue ignorada, prohibida y por tanto, caida en el olvido. Con la llegada de la democracia empezó a salir la luz. No obstante, aún no se le ha dado el reconocimiento que merece su persona.

jueves, 13 de marzo de 2008

Comunicado de Redes Cristianas ante el 5º aniversario de la invasión de Irak (15 de marzo). Redes Cristianas

Fuente: Redes Cristianas


El próximo sábado, 15 de marzo, se cumplen cinco años de la invasión y ocupación de Irak.
Se cumplen asimismo cinco años del grito de “No a la guerra” de millones de personas en el mundo entero. De nuevo este 15 de marzo de 2008 se conmemorará con manifestaciones en muchas ciudades del planeta.

La ocupación y la guerra continúan hoy en Iraq con la misma brutalidad que en el momento de la invasión. Los últimos informes hablan de un millón de muertos y cinco millones de refugiados y desplazados; el 43 % de la población viven en la extrema pobreza; el 70 % no tiene trabajo; el agua potable llega sólo al 30 %; la electricidad llega dos horas al día; la malnutrición infantil alcanza a más de la mitad de la población; 2000 médicos han sido asesinados y la mitad de los 34.000 registrados en 2003 han abandonado el país; 300 profesores universitarios han sido asesinados.

Y esto en una población que había alcanzado una renta per cápita alta y se habían reconocido internacionalmente la calidad de sus servicios en sanidad y educación. Se trata de un genocidio cuya responsabilidad recae directamente sobre los que, mintiendo, provocaron la invasión por razones bastardas, y sobre todo el mundo occidental en general que no supo o no quiso frenarla.
En este 15 de marzo nuestro recuerdo se dirige también hacia los sufrimientos de otros pueblos que sufren la violencia de las armas: Afganistán, Líbano, Sudan, Colombia y tantos otros.


Pero queremos que nuestro recuerdo de hermanos se dirija hoy especialmente hacia el pueblo mártir de Palestina, víctima durante décadas de la insultante agresión israelí y escenario en este mismo momento del criminal asedio y masacres en la población de Gaza. Queremos que nuestro grito, tan solitario frente al silencio cómplice de los gobiernos, sea también una expresión de solidaridad con ellos.



Como ciudadanos nos sumamos a las movilizaciones que van a llevarse a cabo en este fin de semana contra la guerra. Hacemos nuestros los deseos de Paz de tantos grupos, organizaciones de signos diferentes que desde la sociedad civil, impulsados por los valores de la justicia y derechos humanos, a través de sus Declaraciones y especialmente con las manifestaciones proclamaran su más contundente rechazo a la violencia y su condena a los gobiernos y organismos internacionales que por activa o por pasiva la promueven o callan. Denunciamos asimismo el innecesario gasto militar en el mundo y las alianzas y las distintas formas de cooperación o alineamiento con la lógica militar.

La Paz está en el corazón mismo de la Fe en Jesús.

Como creyentes, además, en nuestro mundo convulso y en el momento en el que posiblemente está en juego la vida o la muerte de centenares de miles de personas queremos poder confesar la Fe en Jesús como Señor y Príncipe de la Paz. Sabemos que el Reino de Dios es también Reino de Paz. La Paz, los pobres y las víctimas están en el centro mismo del misterio del Jesús pobre y pacífico. En el manifiesto cristiano por excelencia, al lado de los pobres, de los que lloran, de los bienaventurados porque pasan hambre y sed y por eso son poseedores del Reino, Jesús pone a los “constructores de la Paz”, porque Dios los nombrará hijos suyos. Cristo, la víctima, pobre y pacífico, es al mismo tiempo la Paz y en la Paz se expresa la totalidad de su misterio “os dejo la Paz, os doy mi Paz”.

Pero la Paz verdadera sólo puede ser fruto de la justicia. Y los pobres saben que sólo en una Paz justa y vivida en Justicia pueden tener esperanza para vivir en dignidad. No es posible ya esconder que el principal motivo de la guerra es el saqueo, el robo de las riquezas a los pobres. Los que declaran la guerra contra un pueblo acostumbran a ser los mismos que antes les han matado privándolos de sus riquezas, con el expolio de la deuda, con bloqueos, con los aranceles, impidiendo importar medicinas y ahora quieren matarlos una segunda vez con las armas.
Por eso hacemos de la Paz y la justicia el lugar supremo de la confesión de la Fe.

La Paz, igual que el hambre, no pueden mirarse sólo bajo el frío prisma de estadísticas. Tanto la Paz como la guerra tienen rostros. Y en cada rostro concreto de sufrimiento injusto del inocente masacrado descubrimos el rostro de Jesús. Y por eso también, ante el trabajo por la Paz no podemos actuar teniendo en consideración oportunidades políticas o prudencias sino sólo el sentimiento profético y de denuncia. Sólo desde este sentimiento de indignación y cercanía al pobre podremos confesar el misterio desarmado de la Palabra de Dios.

Martes, 11 de Marzo de 2.008

martes, 4 de marzo de 2008

ROUCO Y LOS CRISTIANOS DE BASE. Juan Cejudo

Fuente: Moceop, Redes Cristianas, Somos Iglesia de Andalucía, Atrio


La elección de Rouco como nuevo Presidente de la Conferencia Episcopal es una mala noticia para la Iglesia de España.
Los obispos han preferido elegir a uno de los obispos más polémicos, a uno de los más beligerantes contra las nuevas leyes sociales y de los más tradicionales de los que tenemos en España.




No es esa la solución que necesita nuestra Iglesia ni nuestra Sociedad, pero hay que respetar lo que los obispos han decidido, aunque haya sido por dos votos de diferencia.

De todos modos, ha sido Rouco, con el apoyo de Cañizares, García Gasco y Martínez Camino entre otros, quien ha venido gobernando y mandando, aunque Blázquez fuera el Presidente anterior.




Para los cristianos de base esta elección no debe influir en nada en nuestras tareas y en nuestros trabajos. Nosotros vamos a seguir igual que siempre: trabajando en los mismos campos y apoyando las mismas causas: las de los más desfavorecidos y la de la lucha contra la injusticia.



Seguiremos también, como siempre, organizados en nuestras comunidades de base, intentando estar atentos a las exigencias del Evangelio y a ese Dios vivo que nos interpela a través de los acontecimientos y de la vida, sea a nuestro alrededor o en algún país lejano del Tercer Mundo.

Seguiremos intentando unirnos unos grupos con otros, en “Redes” para que nuestra fuerza sea mayor y para poder mostrar una alternativa a tanta gente desengañada por unas estructuras eclesiales obsoletas y caducas.




Quizá un día no muy lejano, cuando en la Iglesia se haya extendido la cultura democrática y la participación de todos los cristianos en las decisiones importantes, la Presidenta de los obispos pueda ser una mujer…

domingo, 2 de marzo de 2008

HAN MANIPULADO HASTA LA CRISPACIÓN. Benjamín Forcano, sacerdote y teólogo

(Publicado en PUBLICO, 27-febrero-08)

Los humanos podremos parecernos a un rebaño, pero no somos un rebaño. Que lo seamos es lo que buscan los mastines de la cosa pública. Ellos conocen muy bien las leyes de los comportamientos gregarios; las claves para dominar con el menos costo posible.


El hombre tiene el privilegio de ser libre, aun cuando infinitud de veces ignore que es esclavo de sí mismo y de la sociedad. Y es que llegar al ejercicio de una libertad personal no es nada fácil. En toda sociedad la realidad se interpone entre nuestro yo y el poder informativo.


Lo que pasa es que a nadie se le ofrece directa la cara de la realidad; cuando creemos apresarla, hay otros que ya la han apresado –los dueños del poder mediático-, y nos la muestran penetrada con colores del propio interés e ideología.
La vida política, especialmente ahora en nuestro país, es un escenario-reflejo de lo dicho. Lo ha mostrado hasta la saciedad el PP.


El atentado del 11-M es un hecho superclaro del terrorismo islámico. Las elecciones de marzo del 2003, ganadas por el PSOE mediante decisión soberana y mayoritaria del pueblo, es un hecho superclaro. La ilegal, injusta e inmoral participación de España en la guerra de Irak autorizada por el presidente y gobierno de entonces es un hecho superclaro. La frustración, el rencor y la voluntad del PP, con Aznar a la cabeza, de no aceptar de facto la derrota de las elecciones, es un hecho superclaro.


El acierto de Zapatero, presidente del Gobierno, de sacar las tropas españolas de Irak es un hecho superclaro. El carácter democrático y moral de las Leyes promulgadas por el actual Gobierno: LOE, Matrimonios Homosexuales, Igualdad entre Hombres y Mujeres, Inmigración y Políticas de normalización, Dependencia y Estado de Bienestar, etc. son hechos superclaros.

Son hechos superclaros el aumento de las Pensiones, el descenso progresivo del desempleo, el crecimiento de la economía, la consensuada imparcialidad de la televisión pública, la superaumentada participación de la mujer en puestos de la vida política, etc. Hecho superclaro es la voluntad del Gobierno, debatida y aprobada en su momento por el Parlamento, de abrir negociación con ETA para erradicar para siempre toda amenaza, extorsión, agresión, secuestro y muerte en el País Vasco.


Pues bien, aún siendo así, hay que seguir negando y deformando los hechos y reafirmar que en el presidente del Gobierno sólo ha habido desaciertos.
Es mentira, pero no se ha dejado de repetir que Zapatero era un débil, un insustancial, un ignorante, un descerebrado en política, un rompedor de España, un juguete de los terroristas etarras, un vendido, un enemigo declarado de la religión católica y de los valores del matrimonio y de la familia, un urdidor de leyes inmorales, un desastre para la imagen de España en su política exterior, un colmo de desaciertos. Zapatero es el responsable de todo, el tirano democratizado, el tonto elegido por más de doce millones de españoles engañados, hay que acabar con él, destruirlo, es el anti-cristo.


Y llegó el lunes el debate más esperado. No fue una sorpresa. El Sr. Rajoy volvió con su obsesiva negatividad: Vd. Sr. Zapatero no ha hecho nada en economía, no tiene ninguna idea sobre España, ha hecho de la inmigración un coladero, no le han importado los problemas reales de la gente, no ha hecho sino dividir y crispar, ha negociado con ETA, ha agredido a las víctimas, ha mentido y engañado ...
Ya podía el presidente desgranarle con datos comparativos la distancia abrumadora entre lo que el PP hizo en sus dos legislaturas y lo hecho por el PSOE en la actual. El Sr. Rajoy cero vista y cero oidos. Saltaba a la vista el progreso la mejora en todos los campos, cero percepción; ningún reconocimiento, ni una mínima aprobación. No le interesaba el bien de España, sino negar y negar, descalificar, arreglárselas para voler al poder. ¡Qué horror de nihilismo!


Quienes desde fuera contemplan lo que ocurre en nuestro país se quedan pasmados ante las barbaridades que se profieren contra Zapatero.
Los hechos son superclaros. Es obvio que el presidente Zapatero ejerce políticamente un estilo respetuoso, dialogante, humilde y a la vez firme, que aplica desde un Gobierno representado y apoyado por la mayoría. Y es mérito suyo el aguante que ha demostrado ante tanta y zafia agresividad.


Si buscamos una explicación a lo descrito, encontraremos que viene de atrás. Los pueblos tienen su historia y el pasado cuenta en el presente. Lo explica en parte un hecho histórico fundamental: en la vida política de España, la Iglesia de la cristiandad o del nacionalcatolicismo siempre anduvo de mano del capitalismo y de la derecha. Se habló de la herejía de “cristianos por el socialismo”, pero nunca de la herejía de “cristianos por el capitalismo”. Al socialismo se lo tenía bien marcado por ateo, anticlerical, laicista, perseguidor de la Iglesia y marginador de la Religión. Tras él se esconde –se vuelve a afirmar hoy- el enemigo que pretende arrinconar a la Iglesia y borrar toda huella de Dios en la sociedad. Su meta es sustituir a la Iglesia con una nueva doctrina, unas nuevas leyes, unos nuevos valores y un nuevo credo.


Este es el leimotiv de ciertos eclesiásticos actuales.
El Vaticano II reconoció que la Iglesia, atrincherada en la Edad Media, resultó en buena parte antimoderna, anacrónica, incompatible con la libertad y el progreso, obstaculizadora de la democracia y de los derechos humanos.


Desgraciadamente, los fantasmas reviven y siguen asustando: “el socialismo es un peligro para la Iglesia, una degradación ética, una claudicación de la unidad de España”.
Hoy , sin embargo, estamos en tiempos nuevos.


Creyentes y no creyentes estamos destinados a entendernos como personas y ciudadanos. Todos compartimos una fe común en el ser humano, y unos y otros asumimos una perspectiva política laica, sea cual sea el Partido que esté en el Gobierno. Esa perspectiva se hace operativa estableciendo leyes que regulen la convivencia de todos, aplicando una ética y leyes comunes, vinculantes para todos.


Sin privilegios ni discriminaciones, caminamos hacia la casa común de la dignidad humana , de la razón, de la libertad, de la ética natural, del respeto y confianza mutuas. Las religiones, hechos naturales y legítimos, se erigen sobre esa base y están en su derecho de ofrecer valores, promesas y horizontes específicos que consideren importantes para la felicidad del hombre. Pero libremente.

viernes, 8 de febrero de 2008

SOBRE EL COMUNICADO DE LOS OBISPOS. Juan Cejudo

Sigo perplejo y boquiabierto viendo las actitudes de nuestros obispos, sobre todo en estos últimos meses previos a las elecciones generales de Marzo.

Ya el 30 de Diciembre se manifestaron, con la excusa de la defensa de la familia tradicional católica, para atacar al Gobierno con expresiones absolutamente intolerables por parte de los Cardenales Rouco, Cañizares y García Gasco. Nuestros obispos han salido muchas veces , en estos últimos años, en manifestación a la calle, casi siempre acompañados de destacados líderes del P.P. No lo hicieron nunca contra el anterior Gobierno del partido popular, ni siquiera con motivo de la intervención armada en Irak que provocó masivas manifestaciones de ciudadanos en España y en todo el Mundo y que nuestro Gobierno avaló, a pesar de la condena del mismo Papa.

En Enero fue el comunicado de los obispos andaluces posicionándose en las mismas tesis del Partido Popular. Y por último, el Comunicado de los obispos sobre las elecciones, que, con un descaro impresionante, vienen a decir a los ciudadanos : “No voten partidos de izquierdas, voten al Partido popula, que es el que nos conviene y defiende mejor los intereses de la Iglesia”. Ya se que ellos dirán que ellos no han dicho eso. Pero es lo que hemos entendido la mayoría de ciudadanos de este país, como se ha podido comprobar por las reacciones de muchísimos políticos, medios de comunicación y numerosos colectivos de cristianos que así lo han manifestado de modo explícito.

Es verdad que los obispos tienen todo el derecho del mundo a decir lo que piensan. Incluso a pedir el voto para el partido que más les interese.

Pero, por favor, que no sean tan descarados. Porque, aunque digan que no, está claro que los obispos se han metido de lleno en campaña electoral a poco más de un mes de la elecciones generales tomando partido por la Derecha. ¿Es esa la misión de unos pastores que deben serlo para todos?

Eso no lo habíamos visto nunca. Por eso la alarma social ha sido tan grande, tan extensa.

Además resulta muy llamativo que digan que no se vote a quienes promuevan el aborto o el divorcio, cuando en los 8 años del anterior Gobierno, no abrieron la boca para criticarlo por no derogar dichas leyes. Más de 450.000 abortos se practicaron con el anterior Gobierno del Partido Popular ¿No tendrían que haberle exigido que derogara la Ley?

Atacan a Educación para la ciudadanía, cuando es una signatura que se imparte en casi todos los países de la Unión Europea y no atenta contra nadie. Porque los que quieran dar clases de Religión la van a seguir dando.



Y los matrimonios homosexuales no suponen la destrucción de la familia. No creo que la familia se destruya por eso, sino por otras razones. Tampoco el P.P. ha dejado claro que vaya a quitar esa ley, si acaso, cambiarla de nombre.


Lo más grave de todo : aconsejan no votar a quienes dialoguen con ETA. Sin tener en cuenta que con ETA dialogaron y tuvieron contactos todos los presidentes de Gobierno anteriores ( también el Sr. Aznar), porque han buscado, como es lógico, el fin definitivo de la violencia; aunque luego hayan fallado todos en el intento.¿Por qué no dijeron nada durante la anterior legislatura?¿Por qué ahora?

Siendo coherente con lo que dicen los obispos, no habría que votar por ninguno de los dos grandes partidos ya que ninguno de ellos ha cumplido las condiciones que ellos apuntan como necesarias para poder votarles.¿A quien votar entonces?


Por eso, si los obispos se meten en política, es normal que se les conteste políticamente. Ha sido impresionante la avalancha de reacciones contrarias al documento de los obispos, hasta el punto que un Periódico nacional ha titulado en su editorial : “Los obispos, sólos”.

Además me llama la atención que Blázquez salga diciendo que a ver si se rebaja la tensión, pero que ellos no se arrepienten de decir lo que han dicho. ¿Cómo se va a rebajar entonces la tensión? ¡Tendrían que retirar ese desdichado documento y pedir disculpas!

Es decir, provocan ellos una explosión de reacciones en cadena con el documento y cuando se les critica, dicen que es que la Iglesia es perseguida o que se les utiliza políticamente para la campaña electoral.
No es serio eso.

Incluso el Sr. Cañizares dice que todos los que les critiquen quedan descalificados. Debe dar por supuesto el Sr. Cardenal que su intervención en campaña electoral es “Palabra de Dios”, porque ha puesto a Dios como aval de sus posicionamientos políticos…Eso es el colmo de los despropósitos…

En fin, un verdadero sinsentido. Tenemos unos obispos que no nos merecemos. Quieren volver al nacional-catolicismo para conseguir privilegios y prebendas con un Gobierno que atienda todo lo que ellos quieren y por eso intentan influir en los católicos para que no voten a las izquierdas, sino a la Derecha.

Si nuestros obispos quieren seguir por ahí, allá ellos…

Desde luego se están enfrentando a más de media España ( porque más de media España vota izquierdas) y no creo que deba ser esa la actitud de unos pastores que deben serlo para todos.

A ejemplo del Cardenal Tarancón, a quien muchos estamos echando de menos, pienso que debieran mantenerse neutrales en política, sin tomar partido por ninguna opción determinada. Y desde luego, si lo tuvieran claro, ya hubieran puesto orden en la Cadena COPE, de propiedad episcopal, para empezar a dar ejemplo desde ahí.

Y limitarse a cumplir con su función de pastores cuidando mucho el diálogo con todos, la tolerancia, el equilibrio, la ponderación….esas virtudes que, sobre todo ellos, debieran cumplir para hacer más creíble el mensaje de Jesucristo en el Mundo.

No estaría de más que los obispos tomaran nota de la interesante reflexión que hace el Group de Rectors del Dissabte donde entre otras cosas muy interesantes dice :


“La centralidad de los últimos


Apoyamos las propuestas políticas que antepongan los ideales de justicia social y solidaridad; que propongan medidas que dignifiquen el trabajo y prioricen las necesidades de las personas excluidas y grupos socialmente empobrecidos; que favorezcan las medidas redistributivas a favor de los que tienen menos poder adquisitivo; que fomenten la igualdad en derechos y responsabilidades de las personas inmigrantes; y que potencien la lucha contra la pobreza mundial y la cooperación al desarrollo.”


Aunque en el punto 10 los obispos aluden, como de pasada, a ciertos aspectos sociales, no cabe duda que quedan en un lugar mucho más secundario que los aspectos prioritarios que ellos señalan al comienzo del documento y que son los que obligan a los cristianos a no votar a los partidos que los incluyan en sus programas electorales.

Pienso que los obispos deben jugar otro papel en nuestra Sociedad: más como moderadores, respetuosos y dialogantes con todos, sin entrar para nada en la lucha partidaria, que, no cabe duda, les enfrenta a millones de ciudadanos y cristianos que, con toda seguridad, votamos opciones de izquierda en este País.


Cádiz, 7 de Febrero de 2.008

martes, 29 de enero de 2008

EL VATICANO Y LA CAMPAÑA ELECTORAL. José María Castillo, teólogo

Fuente: Redes Cristianas, Moceop, Somos Iglesia Andalucía

La Iglesia católica es una confesión religiosa y un Estado. Ambas cosas a la vez. Por tanto, el papa es, al mismo tiempo, un dirigente religioso y un jefe de Estado. Es verdad que el Estado de la Ciudad del Vaticano es territorialmente muy pequeño. Pero este Estado tan pequeño tiene una peculiaridad que no tiene ningún otro país del mundo.





El jefe del Estado Vaticano, en cuanto líder religioso, tiene unos mil millones de súbditos, es decir, tiene una determinada autoridad para mandar en todos los países del planeta. Sin olvidar que el poder del papa es un poder que toca donde ningún otro jefe de Estado puede tocar, en la intimidad de las conciencias. Desde este punto de vista, no es ningún disparate decir que, por ejemplo, en muchos ciudadanos españoles, el jefe del Estado del Vaticano manda más que el jefe del Estado español.



Y el papa sabe muy bien que eso es así. El 24 de junio de 2005, declaró Benedicto XVI que los asuntos relacionados con la ética “tienen su último fundamento en la religión”. Es decir, cuando se trata de problemas relacionados con las decisiones de conciencia, el último fundamento (para la toma de tales decisiones) está en lo que diga el papa. Lo cual es ambiguo,. Porque Benedicto XVI dijo esas palabras ante el presidente de la República Italiana, no en una ceremonia religiosa, sino en un acto estrictamente político, en el palacio del Quirinal, cuando el papa, hablando como jefe de Estado, explicaba públicamente su pensamiento sobre la “laicidad del Estado”.



Y lo peor de caso es que este pensamiento papal es, no sólo ambiguo, sino sobre todo peligroso. Porque los asunto de la moral y de la ética tocan directamente a muchos e importantes asuntos de la vida sobre los que un Estado de derecho tiene la obligación de legislar. Y entonces los ciudadanos, que tienen creencias católicas, se pueden (y se suelen) ver en la complica disyuntiva de tener que decidir a quién le hacen caso: ¿a los obispos que representan al papa o al parlamento que representa al Estado?





Pues bien, sabemos que los obispos suelen zanjar estas situaciones exigiendo al Estado que legisle, para todos los ciudadanos, de acuerdo con las exigencias morales que dicta el papa para los católicos. Así las cosas, cualquiera entiende que la concentración que organizaron los obispos el pasado 30 de diciembre, en la plaza de Colón de Madrid, fue un acto, no sólo religioso, sino también electoral. Y lo grave del asunto es que a mucha gente le parece lo más lógico del mundo el acto electoral de derechas que se organizó en Madrid el 30 de diciembre.



De la misma manera que, hace unos años, a millones de televidentes les pareció normal que Juan Pablo II le echara una reprimenda, con el dedo alzado, al ministro de cultura de Nicaragua, Ernesto Cardenal, que, ante todo el gobierno de la nación , aguantó de rodillas la regañina del Pontífice. ¿Ustedes se imaginan que, en una recepción oficial y ante las cámaras de la televisión en el aeropuerto de Barajas, el presidente Sarkozy pusiera de rodillas a un ministro de nuestro gobierno y, apuntándole con el dedo, le dijera amenazante que tiene que cambiar de conducta?
Las ingerencias del Vaticano en los asuntos internos de otros Estados han sido más frecuentes de lo que sospechamos. Sobre todo cuando se acercan acontecimientos importantes, como es el caso de un referendo o unas elecciones generales.






Cuando yo era estudiante en Roma, los italianos veían como cosa normal que, en las campañas electorales, el Cardenal Vicario de la diócesis de Roma convocara a los superiores de frailes y monjas para darles severas instrucciones indicando a quién había que votar. El Vaticano y sus representantes actúan con cautela en estos casos. Pero lo hacen con eficacia. Puesto que, como he dicho, tocan donde no pueden tocar los poderes del Estado laico. En este sentido, el Vaticano juega con ventaja.



Y tiene una fuerza, que muchos no imaginan, para decantar el voto de muchas personas. Porque en España la conciencia “religiosa” es un refuerzo enorme para potenciar o modificar la conciencia “laica”. Además, en algunos casos (como ocurre en España), el Estado se ve presionado por el deber de respetar los acuerdos internacionales que ha suscrito con el Vaticano. Con lo cual la ventaja se acrecienta. Por eso, en España, los obispos no van a decir a quién se debe votar. Les bastará con decir que hay que votar “en conciencia”. Con eso tendrán fuerza para movilizar a más gente de la que quizá sospechamos.



Para evitar confusiones, ambigüedades y conflictos, que dañan a todos y antes que nadie a la misma Iglesia, creo que lo mejor sería que desparezca el Estado de la Ciudad del Vaticano con todo su montaje de relaciones diplomáticas de alta política. Si el papa representa a Jesucristo en la tierra, no resulta fácil imaginarse a Jesús de Nazaret revestido de los poderes y oropeles de los jefes de Estado.



Y mientras eso no llega (que no sé si llegará alguna vez), los gobiernos deberían poner todos los medios legales, que ofrece el Estado de derecho, para evitar las ingerencias de un Estado (el Vaticano) en los asuntos que conciernen a la organización política de otro Estado. Empezando, claro está, por acabar con los concordatos y acuerdos con la Santa Sede, que tantas veces suelen ser el coladero de ingerencias de la religión en la política.

viernes, 25 de enero de 2008

SOBRE EL COMUNICADO DE LOS OBISPOS ANDALUCES SOBRE LAS ELECCIONES. Redes Cristianas de Andalucía

El colectivo de Redes cristianas agrupa a más de 150 colectivos diversos de cristianos y está presente en todas las autonomías del Estado Español.

En este caso, ante el comunicado de los obispos andaluces, Redes Cristianas de Andalucía ha emitido el siguiente comunicado a la opinión pública:


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1.- Lamentamos que los obispos andaluces hayan entrado en campaña electoral a favor de las posiciones del Partido Popular a mes y medio de las elecciones en contra de lo que nos parece debería ser su postura de neutralidad política, que evite enfrentamientos entre los ciudadanos. Hay muchísimos católicos que votan a partidos de izquierda que sienten rechazo e indignación por la postura de la Jerarquía.Esa unión, una vez más, de la Iglesia y la Derecha política, aleja y enfrenta a millones de ciudadanos que no están de acuerdo con posturas tan estrechas y conservadoras. De modo que muchísimos cristianos no se ven así representados ya en sus obispos.



2.- Vemos a los obispos siempre obsesionados en esta legislatura con los mismos temas : el aborto, la eutanasia, la Educación para la ciudadanía, los matrimonios homosexuales etc…, mientras que son muy pocos sensibles a asuntos muy importantes como son : la extensión de los derechos humanos y coberturas sociales a todos los ciudadanos, la violencia de género, el acuciante problema de la vivienda, el paro, los problemas de los inmigrantes y la muerte de centenares de ellos en nuestras costas, la lucha por un orden económico mundial más justo que evite las desigualdades, las injusticias, el hambre, los desplazamientos masivos, la muerte para millones de seres humanos etc…



3.- Tampoco entendemos que ahora se opongan tanto al aborto y no dijeran nada de los centenares de miles de abortos que se hicieron en los 8 años de Gobierno del Partido Popular. Tampoco entonces presionaron al gobierno para que derogara la ley del divorcio que ahora tanto critican. Y la educación para la ciudadanía es una asignatura que se imparte en casi todos los países de la Unión Europea.



Este comunicado de los obispos andaluces supone un paso más en los durísimos enfrentamientos de la Jerarquía de la Iglesia contra un Gobierno elegido democráticamente por los ciudadanos. Son muchas las manifestaciones en la calle y actos organizados por la Jerarquía en estos últimos años para atacar duramente leyes que han sido aprobadas por las instituciones legítimas de nuestro Estado de Derecho.




4.- Todas estas acciones no parece que contribuyan, como dicen los obispos, al bien común. Más bien parece que pretenden la subida al poder de otro Gobierno que le facilite a la Jerarquía todo lo que ella demanda. Y aunque es lícito y legítimo que puedan pedir el voto para el partido que más les interese, sería de agradecer que lo dijeran abiertamente y no de modo indirecto.



5. Nosotros creemos que es necesario que se revisen los actuales acuerdos Iglesia- Estado para que estén en consonancia con los tiempos que corren y sin reminiscencias pre-democráticas y para que la Iglesia pueda ser más libre y más autosuficiente económicamente, sin tanta dependencia del Estado y sin privilegios.



Y lamentamos profundamente la situación de enfrentamiento creada porque estamos convencidos que la misión de la Iglesia debería ser más pacificadora, más tolerante con todos, más pastoral y menos partidaria en política.



REDES CRISTIANAS DE ANDALUCÍA