COMUNICADO DE LA APDHA:
APDHA denuncia que "el sinhogarismo es una injusticia social que podría erradicarse ya"
Cádiz, 19 de junio de 2026. El día pasado 16 de junio leíamos, con estupefacción, en la prensa local las declaraciones del Defensor del Pueblo Andaluz y del Alcalde de la ciudad sobre la situación del sinhogarismo en Cádiz, llenas de alabanzas a las actuaciones de la administración local en la materia. Pareciera como si el problema estuviera ya resuelto, o casi.
La APDHA quiere recordar que, tan solo en esta ciudad, hay más de setenta personas que carecen de un techo y que tienen que vivir y, con frecuencia, morir en la calle. También es preciso recordar que buena parte de las que acceden a plazas de alojamiento lo hacen en un régimen de rotación, que las devuelve semanalmente a la calle por un largo periodo.
Aunque existan más recursos en los últimos años y más que en otras ciudades para personas sin hogar, sigue siendo claramente insuficiente. Y lo que más sorprende es que el Defensor del Pueblo Andaluz se conforme y no demande más recursos para estas personas, teniendo en cuenta que su número se ha incrementado de manera importante según los datos del último censo
La realidad de esas personas sigue siendo insostenible y la mirada de la sociedad y administraciones debe ser de mala conciencia y vergüenza por no poner los medios necesarios para sacarlas de la calle. Es posible lograrlo, si se apostara por ello de manera decidida.
No, Cádiz no puede ser un modelo de actuación, o todavía no, cuando 77 personas, según los datos aportados por el alcalde, permanecen en ese grado máximo de exclusión social, con lo que conlleva de riesgo para la salud, para la integridad física y de pérdida de derechos que el resto de ciudadanos podemos disfrutar y que a ellas no les alcanza, simplemente, porque carecen de un techo.
Quien vive en ese grado de pobreza y aislamiento difícilmente puede ocuparse de algo más que de cubrir diariamente sus necesidades básicas y está atrapado por ellas, quedando muy lejos, en sus posibilidades, la búsqueda individual de un camino que las saque de ahí (formación, trabajo, vivienda, relaciones, etcétera)
Insistimos: el objetivo es acabar con el sinhogarismo y, mientras siga habiendo gente sin techo, este triunfalismo nos parece fuera de lugar.
Y el objetivo es lograrlo YA. La agenda 2030, para cuyo cumplimiento quedan 3 años y medio, así lo establece. Hay que acelerar y adecuar espacios donde estas personas puedan vivir dignamente, al tiempo que se desarrollan actuaciones más profundas de inclusión y autonomía personal.
Tanto al Defensor del Pueblo Andaluz como a este Ayuntamiento les hemos hecho llegar las medidas y mejoras a realizar para que, según nuestro criterio, se termine con esta situación sangrante de extrema vulnerabilidad. Son medidas que venimos reivindicando desde hace años.
Este grave problema no puede ser parcheado, pues hay que afrontarlo en su totalidad y dejar a un lado la autocomplacencia por los pequeños pasos dados que, aunque sean avances, no resuelven esta amarga realidad.
QUEDA MUCHO POR HACER.…

































