Fue un emotivo acto en memoria de Monseñor Óscar Romero, con motivo del 46 aniversario de su asesinato. No pudimos estar todos los del Grupo porque algunos estaban enfermos o por diversas circunstancias.
Nos alegró contar con la presencia de la responsable y del consiliario de Justicia y Paz, que siempre en Cádiz ha promovido los actos de Óscar Romero, concretamente el primero que se hizo en los años 80 en la parroquia de Sto. Tomás, junto con el Comité Óscar Romero de Cádiz.
Así lo estuvo explicando en la presentación del acto nuestro coordinador del Grupo.
Habíamos empezado el acto, primero con el ensayo de los cantos, como siempre hacemos, y luego el primer canto que fue "¿Dónde están los profetas?" de Ricardo Cantalapiedra
Se leyó la última homilía de Óscar Romero, que pronunció en la Catedral de San Salvador el día antes de ser asesinado. Una homilía que muchos sabíamos le costaría la vida, porque pedía a la fuerzas de seguridad y al ejército que se negaran a obedecer a sus superiores y dejaran de matar. "Cese la represión".
La compañera de Justicia y paz leyó un escrito explicando la motivación del aniversario del 46 asesinato de Óscar Romero como mártir y de otros muchos mártires en muchas partes del Mundo.
Se dio lectura al Evangelio de San Juan. "Si el grano de trigo una vez caído en la tierra no muere, permanece él sólo: en cambio, si muere, produce mucho fruto"
Después hubo un tiempo para compartir todos lo que nos habían dicho las lecturas leídas y cada uno fue interviniendo. Yo dije que recordaba perfectamente que, cuando la Tele dio la noticia de la fuerte homilía de Óscar Romero, le dije a mi mujer "A este obispo lo matan". Y justamente al día siguiente sería asesinado. Era una homilía con la que se jugaba la vida dada la fortísima represión del régimen salvadoreño. Dije que siempre me admiró que Óscar Romero era un obispo bastante conservador, pero que fue cambiando al contacto con los problemas de su pueblo.
Fue determinante cuando le mataron a su íntimo amigo el sacerdote Rutilio Grande. Su honestidad con el evangelio le fue llevando a tener una postura muy comprometida con su pueblo denunciando todo tipo de injusticias y la represión contra su pueblo. Pero el fruto que ha dado la muerte de Romero es incalculable, hasta el punto que 46 años mas tarde un grupo como el nuestro está reunido en su memoria. Y hoy él es todo un símbolo de lucha para El Salvador, para toda Latinoamérica y para todo el Mundo.
Un compañero hizo una dinámica sobre las virtudes de Romero. Puso en la mesa un recipiente con muchos granos de trigo y otro con arena. y repartió unas hojas con muchas de las frases y valores de él. Cada uno escogía la frase que más le decía, cogía unos granos de trigo y la introducía en la tierra. Sólo faltaba el sol y el agua para que germinara y diera fruto.
Cantamos "Menos armas y mas pan" de Domingo Pérez.
El coordinador del Grupo cerró el acto valorando la asistencia de todos y teniendo muy presentes a los que, por diversos motivos no pudieron asistir. Y valoró de modo especial la presencia de la responsable y del consiliario de Justicia y Paz.
Al final me llevé una muy grata sorpresa porque los compañeros, as del Grupo me hicieron entrega, a través de la más veterana de todos nosotros, con su estola incluida, de un importante libro, firmado por todos, titulado "Desafíos del sínodo 2021-2024: los pobres, las mujeres y los ministerios".
El motivo era que, según habían publicado los periodistas en los medios, yo cumplía 60 años de ordenación sacerdotal. Hubo un pequeño error en la información del periodista, porque en verdad cumplo este año 59. Será el próximo año cuando cumpla los 60. Pero bueno, eso es lo de menos. Lo importante es el precioso detalle que han tenido conmigo que les agradezco enormemente.
Y terminamos el acto cantando "Habrá un día en que todos" de José Antonio Labordeta.