domingo, 23 de octubre de 2011

Ante la nota de los obispos sobre las elecciones. Juan Cejudo, miembro de MOCEOP y de Comunidades Cristianas Populares











Una vez más los obispos españoles, ante la proximidad de unas elecciones generales, vuelven a sacar una nota para aconsejar a los católicos y a cuantos deseen escucharles, lo que deben de tener en cuenta a la hora de votar.


Y, una vez más, insisten en la necesidad de no votar a aquellas formaciones políticas que defiendan el divorcio, el aborto, los matrimonios homosexuales o el derecho a una muerte digna. También, según ellos, hay que evitar a aquellas formaciones que no defiendan el derecho de que los niños reciban formación religiosa en las escuelas.


Y cuestionan a quienes acepten leyes que no sean morales ( suponemos que con la moral de los obispos), aunque hayan sido aprobadas democráticamente. Incluso critican a quienes puedan votar opciones nacionalistas lo que ha provocado ya la indignación de líderes de estos partidos.


Con estas advertencias, está claro para todo el mundo a quien señalan los obispos que hay que votar: a la derecha. Concretamente, al PP. Aunque ellos digan que no quieren entrar en opciones de partidos. Así lo han entendido los medios de comunicación social.


Con la que está cayendo con las frecuentes movilizaciones de centenares de miles de personas en la calle reclamando el fin de los recortes sociales, el no a las privatizaciones en sanidad, y educación; las movilizaciones sindicales contra las reformas laboral, tributaria,y constitucional que va contra los sectores populares etc… y el problema que están provocando las entidades financieras con centenares de miles de personas que pierden su trabajo y sus viviendas etc…no dicen nada de no votar a los partidos que puedan estar apoyando estas políticas antisociales que perjudican al pueblo, aunque también sean “legales”. De esto los obispos no dicen nada. No señalan a nadie.


Se limitan a hacer unas consideraciones vagas a favor de unas políticas que atajen la crisis, pero sin indicar, como hacen con los otros temas que hemos comentado y que ellos critican, qué partidos son los que están defendiendo y apoyando estas políticas antisociales, con recortes en educación y sanidad, para potenciar el sector privado convirtiendo estas materias, tan importantes para la ciudadanía, en una manera de hacer negocio.


Por eso, es normal, que los medios de comunicación hayan señalado con toda claridad que lo que los obispos pretenden con su nota es que los católicos voten al P.P.Nuestros obispos ponen el grito en el cielo cuando otros cristianos apoyamos formaciones de izquierda. Entonces dicen que es que nos metemos en política. Pero son ellos los que, una y otra vez, intervienen para intentar conseguir que los católicos no voten las opciones de izquierda y sí puedan hacerlo por las derechas.

¿Es de extrañar que la gente se distancie cada vez más de la jerarquía y que ésta sea de las instituciones menos valorada por los ciudadanos?


Creo que no hay nada peor que unos obispos que aparecen ante la opinión pública apoyando a unas opciones políticas concretas, siempre de derechas. Porque ya arrastramos una historia muy triste con el apoyo claro del episcopado a la dictadura de Franco durante 40 años.


Se echa en falta obispos que, como Tarancón, cuando era presidente de la conferencia episcopal, mantengan una postura de diálogo con todos y respeto al legítimo pluralismo político sin pretender influir en el voto de los católicos hacia una opción política muy concreta.

1 comentario:

doramas de luis dijo...

El SAIN (Solidaridad y Autogestión Internacionalista) es un partido de inspiración cristiana, provida, pero radicalmente de izquierdas. Contrario a la eutanasia, a la promoción de las movidas LGTB y del secularismo imperante. Podría ser una opción.

Lo que habría que hacer, me parece, es crear opciones similares a la de SAIN, o apoyar al propio SAIN,en vez de apoyar a opciones políticas supuestamente de izquierdas (hablo de PSOE, Izquierda Unida,etcétera) que verdaderamente de izquierdas tienen ya hoy muy poco,o nada, y que encima participan del ideario ético progre: aborto sí, promoción de homosexuales sí, etcétera.