miércoles, 7 de diciembre de 2016

ASISTÍ A LA PRESENTACIÓN DEL LIBRO SOBRE LA EXPLOSIÓN DE CÁDIZ "EL AMANECER DE UN CÁDIZ DESOLADO" DE JOSÉ ANTONIO APARICIO. Juan Cejudo


La sala de la Asociación de la prensa estaba casi llena: unas 70-80 personas  asistimos a la presentación del  libro "El amanecer de un Cádiz desolado".

Para mí fue una satisfacción especial porque no hace mucho, en agosto pasado, pedía en público, en el acto que se hizo en la casa de Iberoamérica para conmemorar el 69 aniversario de la explosión, que se reeditara el libro de José Antonio Aparicio "La noche trágica de Cádiz" que se publicó en 2.009 y que se agotó la tirada de 500 ejemplares en dos meses.

José Antonio empezó la presentación con el vídeo que se proyectó en la casa de Iberoamérica con imágenes para mí, especialmente emotivas porque en ellas aparece la foto de mi padre, fallecido en el mismo lugar de la explosión a escasos 20 metros de donde explotaron las bombas.

José Antonio ha intentado por diversos medios que su libro fuera reeditado, pero no fue posible. La Diputación de Cádiz que lo editó, no accedió a su reedición alegando falta de fondos.

Él se ha lanzado a editarlo con sus propios medios de modo valiente y en un breve espacio de tiempo.


El libro, que mantiene, según dijo, la estructura fundamental del primer libro, es enriquecido con nuevas aportaciones de familiares de víctimas que no aparecen en el primer libro.

Si algo me gusta de José Antonio es que él está dignificando y visibilizando a las víctimas. Esas víctimas que para las instituciones están "desaparecidas", "invisibles", "no existen", como si nada hubiera pasado, como si no hubiera rostros concretos ni tragedias familiares concretas detrás de aquellos trágicos sucesos. 

De hecho, no existe ningún recuerdo para esos 150 fallecidos. Sólo ese ridículo pequeño monolito en San Severiano donde no hay espacio para poner la relación de las personas fallecidas, como hubiera sido de justicia haber resaltado. Como han hecho en tantos sitios donde han existido tragedias similares, de metro, de tren, de atentados...

José Antonio pone a las víctimas en el centro de sus investigaciones. Conoce todos los rostros, todas las historias, con pelos y señales...

Las instituciones se olvidaron de las víctimas. No fueron indemnizadas como en justicia se merecían. Se les dio unas limosnas, con las colectas caritativas que se hicieron. Pero no fueron indemnizadas en justicia. Nadie asumió responsabilidades. 

Nadie fue culpable. Pero los familiares sabemos hoy muy bien que ellos fueron matados por la incompetencia de algunos dirigentes  de aquellas fechas que no deberían haber consentido que esas bombas estuvieran ahí en medio de la ciudad, como en 1.943 ya advirtió un teniente coronel de la armada al que nadie hizo caso, como bien señala José Antonio en su libro.

Compré el libro y ya he empezado a  leerlo. No pude adquirir el primero editado en 2.009.

Ya he visto el relato de la muerte de mi padre y su compañero y sus fotos. También la frase que le dijo al repostero que salvó su vida y que fue a hablar con mi madre a contar lo que le encargó. "Si sales vivo de aquí ve a ver a mi mujer y dile que la quiero mucho a ella y a mis hijos". Fueron sus últimas palabras. Esa frase la llevo grabada sobre mi corazón. Y le agradezco a José Antonio que la haya puesto en el señalador del libro.

Muchas gracias, José Antonio, por este nuevo libro que contribuye a que la memoria "histórica" de nuestra ciudad no se pierda y se mantenga muy viva en la memoria de todos.

Es de justicia que todos nos esforcemos porque este trágico suceso que pasó hace cerca de 70 años no se olvide. Ni aquellas 150 víctimas que dejaron verdaderas tragedias familiares.

También es justo que se sepa  valorar a aquellas personas que tanto hicieron por evitar una 2ª explosión arriesgando sus vidas y todas aquellas que colaboraron activamente en aliviar el sufrimiento de tantos.

Entiendo que el Estado está en deuda con la ciudad de Cádiz y con las víctimas por todos los enormes daños que causó aquella incompetencia de decidir poner aquel terrible arsenal de explosivos en el centro de la ciudad.

Confío en que ese Museo sobre la Explosión de Cádiz que se aprobó por unanimidad de todos los grupos políticos en el pleno municipal, sea pronto una realidad y haya consignación presupuestaria para poder llevarlo a la práctica lo antes posible.

2 comentarios:

Jose Roman dijo...

¡¡ BUEN ARTÍCULO " UN SALUDO JUAN CEJUDO

Juan Cejudo dijo...

Muchas gracias, Pepe. Un abrazo