sábado, 17 de diciembre de 2016

NAVIDAD 2.016. Juan Cejudo



Un año más conmemoramos el nacimiento de Jesús de Nazaret.

Os traigo la buena noticia, la gran alegría para todo el pueblo: hoy os ha nacido un Salvador...Y ahí tenéis la señal: encontraréis un niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre”.

Misterio profundo: Dios salva al pueblo desde la sencillez de un recién nacido en un establo, porque ni siquiera había sitio para ellos en la posada. Jesús era un sin techo.

Era el comienzo de lo que sería toda su vida: rodeado de pescadores a quien seguirían los desechados del mundo: lisiados, paralíticos, prostitutas, leprosos, pecadores...porque eran ellos los preferidos de ese Jesús que venía a ofrecerles solución y remedio a sus males.

El mensaje de Jesús hoy sigue resonando con igual fuerza en el siglo XXI con nuestros problemas inmensos: GUERRAS en Siria, en Afganistán, en países africanos y latinoamericanos...HAMBRE: provocada por una economía al servicio de los poderosos y no del pueblo. EMIGRACIÓN: provocada por las guerras injustas, el hambre y la miseria...PARO de millones de personas en todo el Mundo. PROBLEMAS DE VIVIENDA: desahucios, personas sin techo…



El mensaje de Jesús hoy tiene más fuerza que nunca. Es más necesario que nunca.
Quienes nos decimos sus seguidores estamos llamados a vivir como Él: para ofrecer solución a estos problemas de la humanidad, unidos con todos los hombres de buena voluntad que luchan por un Mundo más justo e igualitario.

Celebrar la Navidad no es, no debe ser, quedarnos en lo superficial de estas fiestas, en gran parte paganas: luces, cantos, comidas abundantes, bebidas en exceso, regalos para todos…


La alegría de la Navidad (al menos para los creyentes) debería de ser renovar nuestro compromiso cristiano para intentar seguir los pasos de Jesús que vino a ofrecernos su mensaje de fraternidad y de igualdad entre todos los seres humanos. Debemos luchar día a día para intentar hacerlo nosotros realidad, comprometiéndonos con los más desfavorecidos de nuestra sociedad para conseguir entre todos un Mundo justo e igualitario donde el centro sean las personas y no el dinero.

Como el buen papa Francisco nos lo viene recordando continuamente con sus gestos y palabras.
Con estos sentimientos os deseo un año más:


FELIZ NAVIDAD Y FELIZ AÑO 2017

2 comentarios:

Salvador Murillo Babaroni dijo...

Juan, muchas gracias por tus letras y felicitación. Estoy de acuerdo con tu análisis de lo que debe ser la Navidad para los seguidores de Jesús. Lo lamentable de estos días es que un buen número de personas nos olvidamos de invitar a entrar en nuestras casas al promotor de esta fiesta y lo dejamos en la cuneta. No quiero escribir otro artículo pero pienso que hay mucho derroche y poca sensibilidad con los necesitados. Recibe mi cordial abrazo y FELIZ NAVIDAD.

Juan Cejudo dijo...

Gracias por tus comentarios, Salvador. Ya veo que compartimos puntos de vista sobre lo que debería ser el verdadero sentido de la Navidad. Un gran abrazo